Cendrillon - Mireia Martínez, Andrea Emmonds y Laura Motos

 PRÁCTICA ÁLBUMES LAVATER. CENDRILLON

Para la práctica propuesta por el profesor Sebastián Miras una de las primeras clases, debimos tratar con un álbum ilustrado de Warja Lavater, que fue una artista y diseñadora suiza conocida por sus innovadores álbumes ilustrados codificados. Reinterpretó cuentos tradicionales mediante sistemas de símbolos, colores y formas geométricas en lugar de texto e ilustraciones convencionales. Nos es familiar en el máster, y hemos podido profundizar un poco más en su obra con la sesión.

Se nos dispusieron una serie de imágenes desordenadas que narraban de forma codificada el cuento de Cendrillon. Tras unos minutos (largos) de pelea con ellas, pudimos recrear la historia, y describimos las imágenes de la siguiente forma:

1. Cenicienta vive oprimida en la casa opulenta de su madrastra y sus dos hermanastras,

quienes le hacen la vida imposible.


2. La guardia real acude a casa de Cenicienta para invitar a la familia al baile que se

celebra en el palacio.


3. La madrastra, deseosa de que alguna de sus hijas se case con el príncipe, las incita a

engalanarse para atraer la atención de este.


4. Las hermanastras están subidas en la carroza oficial. La madrastra le prohíbe a

Cenicienta acudir al baile. Mientras tanto, el hada madrina observa la escena desde el

bosque.


5. Cenicienta, triste y desolada, se queda sola en la casa.


6. El hada madrina se apiada de Cenicienta y, para que pueda asistir al baile, acciona su

varita mágica y la viste de gala con unos zapatos de cristal.


7. Cenicienta llega al palacio y sube por las escaleras toda engalanada y encantada por el

hechizo del hada madrina.


8. Cenicienta entra al interior del palacio, donde está teniendo lugar el baile que los

reyes han organizado con una orquesta y gran parte de la aristocracia de la región. El

príncipe se encuentra acompañado por sus dos hermanastras.


9. El príncipe queda prendado de Cenicienta y bailan juntos un vals bajo la atenta mirada

de los allí presentes.


10. La escena se centra en Cenicienta y el príncipe en el momento en el que se produce un

flechazo entre ambos tras el baile.


11. El hechizo del hada madrina finaliza a media noche y Cenicienta huye del baile tan

deprisa que se olvida un zapato en las escaleras.


12. Cenicienta regresa a su casa con un solo zapato. El encantamiento ha desaparecido y

la oscuridad vuelve a invadir las paredes de su casa.


13. La guardia real y el príncipe se dirigen a casa de Cenicienta para averiguar de quién es

el zapato perdido en el baile. La madrastra y las hermanastras de Cenicienta les

reciben en la puerta.


14. Una de las hermanastras se prueba el zapato mientras todos la observan. Cenicienta

observa la escena escondida.


15. La otra hermanastra se prueba el zapato mientras todos la observan. Cenicienta

observa la escena escondida con el bosque de fondo.


16. Cenicienta sale de su escondite para probarse el zapato, puesto que ya tiene el otro

par. La magia del hada madrina la protege en la sombra.


17. Al ver que el zapato encaja perfectamente en el pie de Cenicienta y que el príncipe se

queda prendado de ella, la cólera invade a la madrastra y a sus dos hijas.


18. La madrastra y las hermanastras se quedan en casa llenas de odio y Cenicienta se

marcha con el príncipe al palacio. El hada madrina vuelve a accionar su varita mágica

para vestir a Cenicienta.


19. Tiene lugar la boda de ambos frente al rey y la reina. Cenicienta se convierte en

princesa y recibe su corona.


20. El príncipe y Cenicienta salen del palacio para presentarse oficialmente ante el

pueblo. El amor ha triunfado y los zapatos de Cenicienta son olvidados.



Tras esta serie de descripciones, le trasladamos a ChatGPT las directrices, y reformuló el siguiente cuento, a partir de nuestra visión:

Había una vez, en una opulenta mansión, vivía Cenicienta, una joven amable y trabajadora, pero tratada como una sirvienta por su cruel madrastra y sus dos hermanastras. Mientras ellas se regodeaban en su lujo, Cenicienta se encargaba de las tareas más pesadas.

Un día, la guardia real llegó con una invitación al baile en el palacio. El príncipe, soltero y codiciado, buscaba una esposa. La madrastra, ansiosa por casar a sus hijas con el príncipe, se apresuró a engalanarlas con sus mejores vestidos, mientras prohibía a Cenicienta asistir. 


Desolada, Cenicienta quedó sola, observando cómo las hermanastras se iban en una lujosa carroza. Desde el bosque, un hada madrina, apiadada de la joven, agitó su varita mágica y transformó a Cenicienta. Le dio un magnífico vestido, una carroza espléndida y unos brillantes zapatos de cristal.


En el palacio, Cenicienta subió las escaleras con elegancia. Su aparición dejó a la aristocracia boquiabierta, y el príncipe no tardó en pedirle bailar. En un vals mágico, ambos sintieron un flechazo que iluminaría la noche.


Sin embargo, a media noche, el hechizo se deshizo. Cenicienta huyó rápidamente, dejando atrás un zapato en su prisa. De regreso en su casa, volvió a su ropa habitual mientras la oscuridad la envolvía una vez más.
Al día siguiente, el príncipe, decidido a encontrar a la dueña del zapato, recorrió las casas de la región con la guardia real. Al llegar a la mansión, las hermanastras se apresuraron a probarse el zapato, pero no encajaba.


Cenicienta salió de su escondite y, al ver que el zapato le calzaba a la perfección, el príncipe la reconoció de inmediato. Con un gesto de magia del hada madrina, volvió a mostrar su esplendor. Llenas de ira, la madrastra y sus hijas miraron impotentes cómo Cenicienta partía hacia una nueva vida con el príncipe.


La boda fue grandiosa; el rey y la reina les dieron su bendición. Al presentarse ante el pueblo, Cenicienta y el príncipe resplandecían de felicidad, y los zapatos de cristal quedaron solo como un recuerdo de su increíble historia. Y así, el amor reinó por siempre en su reino.


Creemos que el relato que nos produjo la IA está bastante conseguido, aunque sí es cierto que se inventó algunas cosas que se salían de nuestras indicaciones. Entre ellas, que el príncipe estaba soltero, que era codiciado, y que buscaba esposa. Tampoco le indicamos que Cenicienta dejaría a la aristocracia boquiabierta, que la carroza era espléndida o que el flechazo que sintieron ella y el príncipe iluminó la noche. También añadió que el príncipe recorrió todas las casas con su guardia real y que reconoció a Cenicienta de inmediato. Por último, describe la boda como grandiosa, a lo que se suma que el Rey y la Reina les dieron la bendición. Como se puede apreciar, son detalles que no afectan a la historia principal, pero resulta curioso que la IA los añada.

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